martes, 15 de marzo de 2016

La ciencia y la innovación como un puente hacia la Argentina que queremos

El presidente  Mauricio Macri, ayer, en un centro comunitario de la localidad bonaerense de Vicente López.


La ciencia y el desarrollo tecnológico es el motor de nuestro crecimiento.

Queremos que los científicos argentinos puedan recibir el reconocimiento que se merecen en su propio país.

Por Mauricio Macri Exclusivo para "Río Negro"

Hace unos días tuvimos en Tecnópolis la primera reunión nacional de Gabinete ampliado, un encuentro en el que tanto ministros, como secretarios, diputados y senadores del Frente Cambiemos y otros funcionarios de todo el país nos reunimos para compartir experiencias, hablar de los temas que importan a los argentinos y trabajar en conjunto, como el equipo que somos.

En esta reunión tuvimos la suerte de poder escuchar a tres personas que, desde su lugar, están cambiando el mundo.

Personas de distintas edades que hicieron de su pasión una profesión, y transformaron sus ganas, sus conocimientos y su potencial creativo en experiencias concretas para mejorar la realidad.

Ellos son tres científicos: Conrado Varotto, fundador de Invap, hoy al frente de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales; Gabriel Rabinovich, Doctor en Ciencias Químicas, investigador del Conicet y director de los laboratorios de Inmunopatología y Glicómica Funcional; y Gino Tubaro, un joven de 20 años que estudia Ingeniería Electrónica y lidera la producción de prótesis ortopédicas impresas en 3D.

Gracias a ellos y a la gran comunidad de científicos e investigadores argentinos, hoy podemos decir que contamos con misiones satelitales que nos permiten ver la tierra desde arriba y mejorar nuestras telecomunicaciones; tenemos sólidos avances en el tratamiento del cáncer y las enfermedades autoinmunes que tanto dolor causan, como la esclerosis múltiple, la artritis reumatoidea y la diabetes; y podemos contar historias como la de Felipe, un chico que nació sin su mano izquierda en una casa muy humilde al norte de la provincia de Buenos Aires y gracias a la tecnología 3D hoy cuenta con una prótesis que le permite hacer una vida normal y sentirse un poco superhéroe con sus compañeritos de la escuela.

Con estas experiencias, estos científicos nos demuestran que, lejos de pertenecer exclusivamente al ámbito del laboratorio, la innovación y el desarrollo tecnológico forman parte de nuestras vidas y, más aún, son piezas fundamentales para el crecimiento del país.

Por eso, junto a Lino Barañao, Ministro de Ciencia y Tecnología, y todo su equipo estamos trabajando para impulsar la innovación productiva, que promueva la inclusión social y sea sustentable.

Innovar es encontrar nuevas soluciones a los problemas de siempre.

Es pararse frente a la realidad con ojos renovados, buscando la manera de superar los obstáculos para encontrar respuestas.

Por definición, es mucho más que hacer algo nuevo: es hacer algo que tenga un verdadero impacto en la vida de alguien más.


En este sentido, la semana pasada estuve en la maravillosa ciudad de Bariloche acompañando el lanzamiento de una herramienta que va a revolucionar la agricultura, creada a partir de la unión entre dos empresas, una pública y una privada: Invap, que desde hace 45 años realiza investigaciones y proyectos de vanguardia promoviendo el avance científico en nuestro país y el Grupo Los Grobo, una empresa agroindustrial.

Juntas fundaron Frontec, una compañía que integra la Ciencia Aeroespacial, la Agronomía y la Tecnología Digital para dar a los productores más información sobre sus territorios, lo cual les permite entre otras cosas incrementar su productividad.

De esta forma, se inicia una cadena, porque el campo es una fuente de alimento y de trabajo para millones de argentinos y su desarrollo es fundamental.

Por eso, tanto en éste como en otros sectores, tenemos que darle impulso a la ciencia y al desarrollo tecnológico como motor de nuestro crecimiento.

En el mundo somos reconocidos por nuestra creatividad, es tiempo de demostrar todo lo que somos capaces de hacer cuando unimos nuestros talentos y nuestras capacidades.

Tenemos el potencial para avanzar en el campo de las ciencias aplicadas a nuestra vida cotidiana, para apostar a mejorar la vida de los argentinos.

Porque para cumplir con nuestras grandes metas, como lograr pobreza cero y derrotar el narcotráfico, tenemos que estar unidos, y esto también es unión con nuestros científicos e investigadores que tanto tienen para aportar al país.

Como dijo el Dr. Houssay, argentino Nobel en Medicina, si bien la ciencia es universal, los científicos tienen patria.

Y queremos que los científicos argentinos puedan expandirse, crecer y recibir el reconocimiento que merecen en su propio país.

Tenemos que darnos la oportunidad de construir un puente hacia los verdaderos desafíos del siglo XXI.

Juntos, tenemos un gran camino por delante.

rionegro.com.ar

lunes, 14 de marzo de 2016

INDEFAR: una planta piloto para la producción de medicamentos nacionales


Laboratorios de INTI Química/ Dra. Comin, Gandolfi Donadio y Eleonora Elhalem 
Fotos: CONICET Fotografía.

Científicos del CONICET y del INTI trabajan en el mejoramiento de la síntesis de drogas fundamentales para la salud pública.

La Plataforma de Investigación y Desarrollo de Productos y Procesos Farmoquímicos y Farmaceúticos (INDEFAR), conformada por CONICET, el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Universidad de Quilmes, fue diseñada con el objetivo de fomentar la producción nacional de medicamentos, desarrollar nuevas drogas y formar recursos humanos.

Además ofrece servicios de Investigación y Desarrollo (I+D), de acuerdo a los requerimientos que presenten distintas empresas del sector público y privado.

INDEFAR surgió producto de una convocatoria del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación que invitaba a presentar proyectos de servicios relacionados con la química orgánica y la farmacéutica, con el fin de contar con una planta piloto en el ámbito público.

Uno de ellos fue el ideado por Julieta Comin de INTI QUÍMICA, directora del proyecto e investigadora adjunta del CONICET, asociada al Laboratorio de Biocatálisis y Biotransformaciones de la Universidad de Quilmes (UNQ), -donde trabajan Adolfo Iribarren, investigador principal del CONICET, y Elizabeth Lewkowicz, investigadora independiente del Consejo-, y a la Unidad de Microanálisis y Métodos Físicos Aplicados a la Química Orgánica (UMYMFOR, CONICET-FCEN-UBA), mediante la participación de Javier Ramirez y Pau Arroyo Mañez.

La idea principal es ampliar las capacidades de trabajo para lograr pasar de la escala de laboratorio a una mayor y que la planta pueda operar en condiciones de buenas prácticas para que los resultados puedan ser transferidos a las empresas.

“Al sintetizar una droga o molécula se puede hacer en distintas escalas, por ejemplo en laboratorio se utilizan balones chiquitos que llegan hasta 2, 5, o 10 litros, pero para producir mayores cantidades hace falta un cambio de escala.

Esto implica desarrollar los procesos para adecuarlos a variables que empiezan a ser distintas.

Se empiezan a ver cosas que a una escala más pequeña no se ven y hay que optimizar el proceso para que sea escalable, es decir, hacer que sea redituable económicamente y que se pueda reproducir”, aclara Lucía Gandolfi Donadio, investigadora asistente del CONICET en el INTI.

Actualmente trabajan en el mejoramiento de la síntesis de capecitabina (ver recuadro), un medicamento quimioterapéutico contra el cáncer de mama y de colon; y en la de benznidazol, un compuesto utilizado para el tratamiento del Mal de Chagas que se dejó de producir por el laboratorio internacional que lo hacía, y pasó a elaborarse en los laboratorios nacionales que tomaron la información del primero.

“Lo que nosotros hacemos estudiar algunas alternativas para hacer más eficiente este proceso”, explica Comin.

Como ejemplo de los trabajos que se encaran luego de una inquietud en desarrollo e investigación de empresas que pretenden mejorar la producción de drogas o principios activos, la investigadora explica:

“Actualmente estamos haciendo para un laboratorio un escalado de un compuesto que están estudiando para tratar el herpes ocular.

Además tenemos algunas líneas de trabajo para sintetizar moléculas que sirvan para estudiar procesos biológicos o que puedan eventualmente ser un candidatas a droga para el tratamiento del cáncer”, cuenta la investigadora.

Por su parte, Gandolfi Donadio explica que dirige un estudio sobre la síntesis de hidratos de carbono que servirían para ensayar vacunas contra Leishmania, un protozoo parásito que transmite la enfermedad de leishmaniasis a roedores, cánidos y humanos por lo que tiene un gran interés terapéutico. “Los hidratos de carbono forman parte de la cubierta del parásito y se sabe que ese oligosacárido madre, dónde está la parte que yo estoy sintetizando, genera anticuerpos. Este oligosacárido se llama LPG y hay vacunas experimentales basadas en el LPG extraído del parásito.

La idea es sintetizar, probar si hay reacción y estudiar cuál es la parte de esta macromolécula que genera la respuesta inmunológica.

En principio hay que probar si sirve o si no sirve.

Si sirve, podría pensarse en una terapia basada en oligosacáridos”, asegura.

En otro ejemplo se puede contar la articulación de INDEFAR, luego de reuniones con la Agencia Nacional de Laboratorios Públicos (ANLAP), en la que se intenta llegar al desarrollo nacional de principios activos de alto costo como por ejemplo sofosbuvir y tenofovir, -drogas de nueva generación utilizadas para el tratamiento de la hepatitis C y del VIH, respectivamente.

Además, a través de la reciente firma de un convenio de cooperación entre el INTI y la ANMAT, INDEFAR participa en el Programa de Desarrollo de Sustancias de Referencia conducido por el INAME aportando sus capacidades de síntesis y de química analítica para el desarrollo nacional de patrones de impurezas de proceso necesarias para el control de calidad de materia prima y medicamentos en la industria farmacéutica. INDEFAR por tanto pretende lograr una “integración con el sistema de salud, que articule con médicos y sanitaristas para diseñar los proyectos; marcar a qué productos apuntar y poder hacer producciones de compuestos que se necesiten porque hay faltantes y habilitar la posibilidad de reducir costos”, expresa Comin.

Recientemente, el equipo de Comin recibió una mención en las jornadas de TECNO INTI 2015 por su mejoramiento en la síntesis de capecitabina, un Ingrediente Farmacéutico Activo (IFA) utilizado para el tratamiento de pacientes con cáncer colorrectal y de mama.

Las investigadoras lograron simplificar y escalar un método para obtener la droga mediante el estudio y optimización de una ruta de síntesis novedosa, inicialmente desarrollada por el UMYMFOR (CONICET-UBA) como un proyecto que surgió por la necesidad de una empresa del sector que produce el medicamento.

El estudio consistió en mejorar cada uno de sus pasos, simplificar y eliminar operaciones y volverlos escalables.

La capecitabina se importa principalmente de China e India, y se espera que a futuro con estos avances se pueda sustituir su importación.

conicet.gov.ar


viernes, 11 de marzo de 2016

La bioeconomía presente en Expoagro 2016

La bioeconomía presente en Expoagro 2016


Mentaberry brindó una charla sobre las políticas públicas vinculadas a la bioeconomía que lleva adelante el Ministerio de Ciencia

El coordinador ejecutivo del Gabinete Científico Tecnológico, Dr. Alejandro Mentaberry, brindó una charla sobre las políticas públicas vinculadas a la bioeconomía que lleva adelante el Ministerio.

El coordinador ejecutivo del Gabinete Científico Tecnológico del Ministerio de Ciencia (GACTEC), Dr. Alejandro Mentaberry, participó esta mañana como expositor de la charla sobre bioeconomía organizada por la Subsecretaría de Bioindustria del Ministerio de Agroindustria de la Nación en el marco de Expoagro.

El encuentro se realizó en el Auditorio INTA de la feria, realizada en el Corredor Productivo Ramallo San Nicolás, en la provincia de Buenos Aires.

Durante la exposición, el Dr. Mentaberry se refirió brevemente a los problemas que enfrenta el mundo en la actualidad: el cambio climático, el crecimiento poblacional y los recursos físicos limitados.

En este sentido, el Coordinador ejecutivo del GACTEC afirmó: “Por un lado, esto solamente se puede resolver sobre la base del conocimiento y la tecnología; por el otro, a través de políticas adecuadas”.

A continuación, sostuvo que Argentina domina todos los campos críticos de la biotecnología, entre los cuales se incluyen el control biológico, los marcadores moleculares, la fitorremediación, la ingeniería metabólica, la reproducción y salud animal, entre otros.

Al finalizar, expuso las iniciativas realizadas por el Ministerio, tales como los simposios Bioeconomía Argentina, y las líneas de acción a seguir para fomentar el desarrollo de la bioeconomía a nivel nacional.

También participó del encuentro el investigador especialista en bioeconomía, Dr. Eduardo Trigo.

Mincyt